Historia

Historia

Zarza la Mayor es un pueblo luchador donde los haya, por la causa que fuere en cada momento.
Zarza la Mayor fue incendiada , al menos en cuatro ocasiones por nuestros vecinos portugueses y fue castigada por numerosos conflictos bélicos.
Ante tanta temeridad y desgracia los zarceños demostraron ser fuertes y enérgiocos, constantes y seguros, de tal forma que día a día supieron afrontar el reto del futuro.
Con relevante pasado histórico, no queremos que pase desapercibida ante los ojos del viajero incansable y nos empeñamos en que sea conocida por propios y extraños.
Zarza la Mayor conjuga antigüedad y modernidad, pasado y presente. Sus amplias y largas calles quedan ornamentadas por fachadas, portadas y blasones que evocan ese pasado histórico-artístico que sirve de título a cualquier zarceño que se precie. Sus plazas, sus edificios y su entorno rememoran tiempos pretéritos que fueron mejores, que nos han dejado esa clase y prestancia de la que podemos hacer gala y que aún podemos contemplar.
Denominada siempre "La Zarza" , toma el nombre de la espinosa Zarza, a la que también llamaron Zarza de Alcántara y que cambia su título durante el reinado de Felipe IV (1621-1665), quien le otorga el apellido de la Mayor, en premio a su heroísmo.
Para orgullo nuestro, fue Felipe V quién concedió a Zarza el título de "Muy Leal" por su adhesión incondicional y heroica a la Casa de Borbón.
Con estos datos deberíamos acostumbrarnos a titular, de una vez por todas, a nuestra querida Zarza, como otros a bien tuvieron: " La Muy Leal Villa de Zarza La Mayor".
Vieja es la historia de Zarza la Mayor, sus orígenes datan de tiempos muy remotos. Su antigüedad queda avalada por los vestigios hallados de época romana, tales como distintas lápidas funerarias que ponen de manifiesto que Zarza bien pudo ser el pueblo Interania, pueblo que contribuyó a la construcción del puente romano de Alcántara. De igual modo cabe decir que por Zarza pasó la calzada romana procedente de Castilla al grandioso puente Alcantarino.
Zarza jugó un importante papel durante la Reconquista de la alta Extremadura. Por esta época se levantaron cuatro espléndidos castillos, todos de dominación árabe, recibiendo los nombres de Benavente, Bernardo, Peña de Fray Domingo y Racha-Rachel, este último, el más relevante, construido en el siglo IX, conocido por el nombre de Peñafiel.
Este castillo de leyenda, asentado sobre territorio fronterizo, es considerado como uno de los símbolos más singulares de la villa y da nombre a la ruta de senderismo que nos lleva hacia él y hacia tierras portuguesas.
Peñafiel fue útil en la Reconquista y en las guerras hispano-lusas por la separación de la Corona de Castilla. El castillo reconquistado por Alfonso IX en 1212, en las operaciones que precedieron a la toma de Alcántara, es entregado a la Orden de Alcántara, constituyendo importante encomienda del mismo. Zarza y Peñafiel compartieron nombre de la encomienda, siendo protagonista la fortificación durante la Edad Media por su carácter defensivo, para pasar a serlo después, en el siglo XVI, la villa que prevaleció sobre la fortaleza. De esta encomienda aún se conserva, junto a la Plaza Mayor, la Casa de la Encomienda o palacio del Comendador, que se sabe con certeza que ya existía en el siglo XIV, de impresionante y monumental construcción recomendamos contemplar a su paso por la localidad.

Un edificio barroco, que junto a la ya citada casa palaciega es importante por su sólidez, es la Real Fábrica de Seda. Ubicada en la misma plaza, junto a los pies de la iglesia parroquial, y levantada en 1749, realmente su nombre fue: La Real Compañía de Comercio y Fábricas de Extremadura, construcción que se hizo para beneficiarse, con la crianza del gusano de seda, de las plantaciones de moreras no lejanas a esta población. Este ambicioso proyecto industrial no fructificó debido a la mala gestión de sus gerentes. Por sus enormes dimensiones se le ha denominado " Casa Grande". Actualmente en ella está unicada la Casa Consistorial y varias viviendas particulares.
En la parte trasera del edificio principal de la Real Fabrica de la Seda y cercana a la popular Plaza del Rollo, se encuentra la esbelta Fuente Conceja, declarada Bien de Interés Cultural con categoría de monumento. Se trata de una obra románica en tránsito al gótico del último tercio del siglo XVI y que junto al ya mencionado Castillo de Peñafiel, representa la otra insignia de los zarceños.

Entre los edificios religiosos, destaca la iglesia Parroquial de San Andrés, edificada de 1668 a 1681 sobre los cimientos de la primitiva iglesia, que fue destruida en 1665 a consecuencia de una explosión de pólvora durante las guerras con los portugueses. Es un templo majestuoso con fachada de estilo herreriano, bóveda de cruceria y presbiterio octavado.

Fue la Ermita de San Bartolomé, patrón del pueblo, y sita en la plaza del Altozano, la que sirvió de parroquia cuando se procedió a la construcción del actual templo parroquial.

Otras ermitas son las de Nuestra señora de la Asunción, denominada vulgarmente del Castillo, obra netamente popular del siglo XV en la que destaca arquitectónicamente su hastial con portada gótica; la de Nuestra Señora de Sequeros, construida en 1633 alberga a nuestra patrona y cuenta la historia que antaño estuvo ubicada en la dehesa de Benavente y por último la Ermita o Capilla de San Juan, perteneciente al siglo XVII y de estilo barroco.